Perú y el equilibrio sostenible en turismo.

Perú y el equilibrio sostenible en turismo.

El turismo en nuestro país es una de las industrias más importantes. Según el estudio del World Travel & Tourism Council (WTTC). Durante el 2017, los ingresos directos generados por el turismo en Perú alcanzaron los US$ 8,135, lo que representó el 3,8% del Producto Bruto Interno (PBI). Sin embargo, la contribución total del sector (que incluye también el impacto indirecto en otros servicios y actividades comerciales) llegó a US$ 20,838 millones y al 9.8% del PBI.

Nosotros hace 27 años cuando estudiábamos esta hermosa carrera hablabamos del Turismo como  la “empresa sin chimenea” pero todos sabemos hoy en día que esta frase, a perdido totalmente su significado.

Más que nunca es importante replantear que tipo de turismo es el que hacemos, pero tambien es vital replantearnos “que tipo de turista queremos ser”.  Nuestro Ministro indicó que “En el Perú nuestra diversidad es un regalo,  pero aprovecharla de la mejor forma de manera que podamos generar el crecimiento en toda la población es una tarea que aun esta pendiente” – Sí, está muy pendiente; sin embargo considero que todos los peruanos en parte  tenemos la tarea de volverla más justa, equitativa y sostenible; y para ello tenemos que asumir la responsabilidad de crecer y aprender a ser no sólo anfitriones sino también a ser viajeros y educadores.

El Turismo de hoy nos exige que logremos conseguir, que la calidad del turista no sólo la midamos por su bolsillo, sino que empecemos a hacerlo por sus principios éticos y cultura medioambiental; porque la sostenibilidad es durabilidad en el tiempo basada en el respeto y la armonía,  porque todos somos parte de esta gran Mega-empresa llamada Perú.

Toda empresa de Turismo tiene que convertirse en la más respetuosa con el medio ambiente para poder sobrevivir. Y para lograrlo es importante que se empiece a educar a la población, al turista; pero también a usted, y a mí. Algo tan simple como que nos recuerden lo que cuesta lavar unas toallas todo los días, negarse a favorecer espectáculos que utilizan a los animales en cautiverio, no provocar residuos en nuestros paseos y actividades; no tirar colillas de cigarrillo, no usar botellas de plástico, etc. En sí es valorar cuál es nuestra huella ecológica en cada viaje y cómo podemos reducirla.- ¡Tener un plan!

Es claro que un viaje y su forma va a depender mucho no solo del bolsillo del viajero sino también de sus principios éticos. Los viajes pueden aportar experiencias y vivencias muy positivas, siempre y cuando puedan conectar al viajero con la gente del lugar y dar algo de crecimiento personal. Incluso a los jóvenes les hace mucho beneficio y se les recomienda mucho mochilear y compartir vivencias eso nadie lo niega; pero también hay que ser consciente del impacto que tiene el turismo en cada lugar que visitamos, y preguntarse qué significa la presencia de uno en ese contexto. Como anfitriones asi como viajeros debemos incorporar más elementos éticos en la forma en la que ofrecemos o recibimos un servicio, pero sobre todo; el como uno decide viajar y haciendo qué.

Una responsabilidad que tenemos como empresa Turística es juntar la experiencia de los usuarios y la concienciación porque cada vez hay más turistas interesados en saber qué implicaciones puede tener su viaje sobre la gente local o sobre el medio ambiente; ellos quieren saber que huella ecológica están dejando. También el viajero de hoy en día desea saber si su visita aporta positivamente a las personas y es curioso en todo sentido; por ende, no debe sorprendernos que pregunten durante el viaje a sus operadores sobre el trabajo, el horario, normas de trabajo, etc. Y si ven algo raro se comuniquen con la empresa, escriban en sus testimonios o hagan una queja. Y esto se dá porque a nadie le gusta organizar su ocio y descanso sobre la explotación de otro. Es claro que No es posible un turismo de calidad sin trabajo decente.

Entonces tenemos que esforzarnos por encontrar un equilibrio sostenible en turismo; no sólo debe exigirse al turista o la persona que viaja, sino también, y sobre todo, a las empresas del sector, con el fin de que oferten a los viajeros alternativas sostenibles y con normas éticas que favorezcan la sostenibilidad. Recordemos que no se trata de lo que un destino vacacional ofrece, ni lo que los turistas piden del destino, sino que se trata de lo que un destino puede ofrecer a cada tipo de turista. El destino representa el espacio físico y mental que se convierte en ese “lugar” que el turista interactúa con algo que ha planeado, soñado y desea hacerlo especial, es el gran “Evento” esperado; el cual va a querer compartir luego con amigos, familiares y será parte de su baúl de experiencias.

Todo profesional en Turismo sabe que existen tantos programas de viajes como viajeros, esto es cierto, pero hay algo que casi todos tienen en común y es que el viajero del siglo 21 busca una nueva forma de viajar y es “aquella que no da la espalda a la comunidad local ni a la naturaleza” y esta nueva forma nos abre las puertas a un replanteamiento por un turismo que haga que nuestro Perú no sólo crezca de forma económica, cultural, social etc. Sino también que refuerze nuestra identidad como “Peruanos”  nuestra diversidad en todo sentido que nos hace tan atractivos. Nuestros eslogan “En la variedad está el gusto” “Perú más rico del mundo” “Perú país Milenario”, “Vive la Leyenda” etc… Son REALES, somos NOSOTROS, somos el Perú; herederos de tanta riqueza cultural y natural que día a día esta siendo más reconocida por el mundo entero. 

Trabajemos juntos; entre proveedor y consumidor, anfitrión y visitante. Juntos  trabajando con  principios y metas comunes por un turismo alentador, responsable y con futuro.

Giardino Team Blog (CR)

Fuentes:

El periodico Catalunya – Ernest Cañada

World Travel & Tourism Council (WTTC)

Portal de Turismo Canatur Perú

Turismo Theories – Sostenibilidad y Tipo de Turistas 2019.